
¿Qué ha movido el spot español este mes?
El precio medio del mercado diario español en enero se ha situado en 71,67 €/MWh, lo que supone una reducción de algo más de 6 €/MWh respecto a diciembre (78,11 €/MWh). Este descenso se explica por la elevada generación eólica registrada en las dos últimas semanas del mes, que ha dado lugar a precios medios por debajo de los 50 €/MWh y al primer precio negativo del año, registrado el día 31.
En cuanto al mix de generación, la eólica ha incrementado su aportación hasta el 31,9 %, seguida de la nuclear (20,7 %) y de la hidráulica (12,9 %). En cambio, el ciclo combinado ha reducido su participación hasta el 16% .
Pese a la elevada generación renovable (55,7%) un 1,13 % no ha podido integrarse por restricciones técnicas (RRTT). Este valor se ha mantenido en niveles similares a los observados en noviembre y en los meses previos al apagón.
Por último, los servicios de ajuste han aumentado ligeramente en enero, alcanzando una media de 15,83 €/MWh, frente a los 14,42 €/MWh registrados en diciembre.

¿Qué ha movido los futuros eléctricos?
En enero, los futuros eléctricos se han movido en un entorno claramente dominado por la incertidumbre. El principal impulsor ha sido el gas, en un contexto marcado por la caída de las temperaturas, que ha elevado la demanda gasista. Además, en Estados Unidos, el frío extremo ha afectado a la producción y a los flujos hacia las plantas de licuefacción, reduciendo temporalmente las exportaciones de GNL a finales de mes y tensionando aún más el mercado. Para Europa, muy dependiente del gas importado, este factor ha resultado especialmente relevante, más aún en un contexto de niveles de almacenamiento claramente por debajo de los del año pasado y de la media de cinco años.
A este escenario se ha sumado un aumento de las tensiones geopolíticas, que ha contribuido a reforzar el tono de incertidumbre del mercado. En particular, el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán ha incrementado el temor a posibles disrupciones en el estrecho de Ormuz, añadiendo una prima de riesgo adicional a los mercados energéticos.
Este contexto se ha trasladado a los futuros eléctricos. Los productos de corto y medio plazo han encontrado soporte en la mayor tensión del gas y en el riesgo asociado a la climatología, mientras que los tramos más largos se han movido con mayor estabilidad, reflejando una visión más contenida a medio plazo.
Por su parte, los derechos de emisión han continuado al alza durante buena parte del mes. Sin embargo, en la recta final de enero, la incertidumbre regulatoria y el aumento de la aversión al riesgo han pasado a dominar el mercado, pesando más que los fundamentales inmediatos de la generación y dando lugar a episodios de elevada volatilidad y a correcciones a la baja.



